La contribución boliviana se hizo de forma consistente con la posición histórica de cambio climático, y con su visión de desarrollo integral, en concordancia a lo establecido en la Constitución Política de Estado, la Ley 71 de Derechos de la Madre Tierra y Ley 300 Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien, el Decreto supremo 1696, la Agenda Patriótica del Bicentenario (Ley 650), el Plan de Desarrollo Económico Social (Ley 786), y la planificación integral del estado a nivel sectorial y territorial (Ley 777).
La normativa marco para el tema climático se encuentra en la Ley 300 Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien (2012). Su objetivo es establecer la visión y los fundamentos del desarrollo integral en armonía y equilibrio con la Madre Tierra para Vivir Bien.
Asimismo, se constituyó la Autoridad Plurinacional de la Madre Tierra (APMT), como una entidad estratégica y autárquica, de derecho público, con autonomía de gestión administrativa, técnica y económica, bajo tuición del Ministerio de Medio Ambiente y Agua. Esta institución actua en el marco de la política y Plan Plurinacional de Cambio Climático para Vivir Bien, con enfoque transversal e intersectorial, es responsable de la formulación de políticas, planificación, gestión técnica, elaboración y ejecución de estrategias, planes, programas y proyectos, administración y transferencia de recursos financieros relacionados con los procesos y dinámicas del cambio climático (Ley 300, Art. 53).
Por tanto, la NDC se concibió dentro del desarrollo integral sustentable del país, integrando la adaptación, mitigación y gestión de riesgos, y se considera clave la articulación territorial.