Contribuciones Nacionalmente Determinadas
en Latinoamérica y el Caribe

Metodología y supuestos

Avances en la Acción Climática en América Latina: Contribuciones Nacionalmente Determinadas al 2019

Información de los países actualizada a abril del 2019

Para conocer la fecha de actualización exacta de cada país, revisar la publicación

Marco conceptual

Este estudio sistematiza y caracteriza la experiencia de implementar Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDC) en los dieciocho (18) países de América Latina que participan del Programa EUROCLIMA+. Sus objetivos son identificar mecanismos para elevar el alcance de las NDC, ampliar las posibilidades de interaprendizaje y de conseguir apoyo de la cooperación internacional. El documento considera diferentes enfoques para la elaboración e implementación de las NDC, con especial énfasis en las siguientes seis dimensiones:

    • Proceso de formulación de la NDC
    • Articulación político-legal e institucional
    • Articulación sectorial
    • Articulación territorial
    • Articulación social
    • Articulación financiera

También incluye una revisión bibliográfica, la identificación y sistematización de información durante actividades presenciales y entrevistas a puntos focales nacionales de EUROCLIMA+ o
actores designados para representarlos. Los resultados se observan en el análisis agregado de la información: dieciocho (18) fichas nacionales, correspondientes a cada país participante, y cinco (5) estudio de casos que incluyen dos (2) europeos. Estos últimos se incluyen como referencias ejemplares, y demuestran el valor de la experiencia adquirida por países que intervinieron en la ejecución del Protocolo de Kioto, y en lograr metas de reducción absoluta de emisiones de gases de efecto invernadero.

Situación de las NDC en los países de América Latina

La desigualdad económica y los problemas sociales y ambientales que enfrentan los países de América Latina configuran una región vulnerable, donde aumentan continuamente las emisiones de gases de efecto invernadero (CEPAL). Esto refuerza la necesidad de una acción climática urgente. El Acuerdo de París plantea el reto de transitar desde una etapa de diseño de políticas y planes que aborden este riesgo, a su implementación real y efectiva mediante la participación de diversos actores. Se esperan resultados perceptibles y demostrables.

La meta es que el aumento de la temperatura media del planeta no supere los 2°C hacia el fin de siglo, mientras que el escenario más ambicioso es que no avance más allá de 1.5°C. Para lograr este objetivo se requiere una acción climática inminente y a gran escala, lo que exige una mayor capacidad ejecutiva al interior de los gobiernos, a nivel nacional y regional. También el compromiso fundamental de los actores no estatales. Los 18 países de América Latina analizados muestran diferentes estadios de implementación de sus NDC, y al mismo tiempo, evidencian niveles de ambición heterogéneos, en los que es posible identificar y caracterizar avances y desafíos.

LEDSenLAC 2019: Hacia un desarrollo resiliente y bajo en emisiones en Latinoamérica y el Caribe

Información de los países actualizada entre julio y diciembre del 2019

Para conocer la fecha de actualización exacta de cada país, revisar la publicación

Marco Conceptual

Desde su lanzamiento, el objetivo del reporte LEDSenLAC ha sido sistematizar y diseminar información sobre los avances y retos de los países de la región en el diseño y formulación de estrategias que les permitan encaminarse en una senda de desarrollo resiliente y bajo en emisiones. En la presente edición, el análisis se centra en los avances en la implementación de las NDC, entendidas no solamente como compromisos ante la CMNUCC, sino también como importantes herramientas en la promoción de un desarrollo compatible con el clima.

Para integrar todos los objetivos del reporte LEDSenLAC 2019, se estableció un marco conceptual que permite identificar o visibilizar el nivel de avance de los países respecto al estado de implementación de sus NDC vigentes. Para ello, se tomó como inspiración guías metodológicas enfocadas en la implementación de las NDC preparadas por PNUD, World Resources Institute (WRI), Red de Conocimiento sobre Clima y Desarrollo (CDKN por sus siglas en inglés), entre otras.

Para determinar el nivel de avance de cada país, se consideró las cuatro etapas en el proceso de implementación que sugieren el PNUD y WRI.

La primera etapa, preparación para la planificación, se centra en los esfuerzos realizados por los países para sensibilizar y crear conciencia ciudadana, concretar arreglos institucionales y desarrollar capacidades técnicas e información base que sirva para planificar la implementación de sus NDC.

La segunda etapa, planificación de la implementación de las NDC y movilización de recursos, evalúa los avances que han tenido los países respecto al desarrollo de un plan de implementación de sus NDC, así como el desarrollo de una estrategia financiera para movilizar los recursos requeridos para la implementación del mencionado plan.

La tercera etapa, implementación de las NDC y monitoreo del progreso, busca conocer el estado de avance de los países respecto a la construcción de condiciones habilitantes y acciones de implementación llevadas a cabo para cumplir las metas planteadas en sus NDC. Además, en esta etapa se evalúa el progreso que han tenido los países respecto al establecimiento de un sistema de monitoreo, reporte y verificación que permita evidenciar el progreso de implementación de sus NDC.

Finalmente, en la cuarta etapa, revisión y aumento de ambición de las NDC y futuros ciclos, se plantea evaluar si los países han revisado y ajustado sus planes de implementación de acuerdo a resultados y si cuentan con un instrumento de desarrollo a largo plazo que enmarque e institucionalice el proceso de actualización y aumento de ambición de futuras NDC.

Cabe mencionar que no todos los países siguen una progresión lineal de las cuatro etapas del proceso de implementación de las NDC, observándose que muchas veces las diferentes acciones que corresponden a planificación o implementación ocurren en paralelo. Sin embargo, esta secuencia de etapas, de manera ampliada e integrada, facilita el proceso de ordenar las evidencias del avance de los países de LAC.

Cada etapa cuenta con diferentes subetapas, para las que se han definido diversos componentes o criterios que facilitan un análisis objetivo del modelo seguido por cada país . Para identificar este último, se establecieron criterios con base en la publicación de CDKN antes mencionada, las líneas de gestión propuestas por la CMNUCC, y el Estudio Temático 13 Avances en la Acción Climática de América Latina: Contribuciones Nacionalmente Determinadas al 2019 de EUROCLIMA+.

Panorama de las Contribuciones Determinadas a nivel nacional en América Latina y el Caribe 2019: Avances para el cumplimiento del Acuerdo de París

Información de los países actualizada al año 2014

La publicación es de noviembre del 2019

Supuestos

En esta sección se presenta un ejercicio para cuantificar el esfuerzo de mitigación al que se ha comprometido América Latina y el Caribe y medir la brecha con relación a la meta climática establecida en el Acuerdo de París. Se considera un escenario inercial, o business as usual (BAU), para la proyección de emisiones y se compara dicho escenario con cuatro escenarios alternativos: dos se construyen cuantificando los compromisos nacionales de mitigación establecidos en las contribuciones determinadas a nivel nacional (CDN), aquellos incondicionales y los que están condicionados al apoyo financiero y técnico, mientras que el tercer y el cuarto escenario incorporan sendas de emisiones compatibles con la meta global de 2 °C y 1,5 °C, respectivamente. De esta forma se puede comparar la velocidad de descarbonización tendencial con relación a los compromisos y con la velocidad anual de descarbonización requerida por las metas, así como cuantificar la brecha absoluta de emisiones.

El aumento de las emisiones de GEI está muy ligado al crecimiento económico y a la demanda de electricidad, traslados, producción, alimentos y demás, actividades que consumen insumos de energía fósil, y algunos procesos que aumentan la deforestación para abrir paso a la urbanización y al incremento de la frontera agrícola y de pasturas para ganado (véase el gráfico III.4).

 

Grafico III.4 1 - NDC LAC

 

La evolución de las emisiones de GEI en América Latina y el Caribe da cuenta de una estrecha relación con el estilo de desarrollo, esto es, las emisiones de CO2e aumentaron a una tasa promedio del 1,9% entre 1990 y 2005, mientras que la economía creció un 2,9% (véase el gráfico III.5). Asimismo, en el período 2005-2014 se observa que las emisiones de GEI de la región cayeron un 1,42%, mientras que la economía presentó un crecimiento del 3,38%. Esto se debe, principalmente, a la reducción de las emisiones derivadas de la deforestación.

 

Grafico III.5 - NDC LAC

 

Por efecto del cambio estructural, del cambio tecnológico y de la composición de la matriz eléctrica, no obstante, la intensidad carbónica del PIB —o la cantidad de emisiones producidas por unidad de PIB— en la región se ha reducido en comparación con los niveles de 1990. Hay un desacople entre la economía y las emisiones. En 1990 la región emitía alrededor de 1,2 kg de emisiones por cada dólar producido y en 2014 la intensidad carbónica se había reducido a 0,7 kg por dólar (constantes de 2010). Esto significó un descenso anual promedio del 2,4% entre 1990 y 2014. La caída de las emisiones de GEI por cambio de uso del suelo fue notable (véase el gráfico III.6).

 

Grafico III.6 - NDC LAC

 

Para evaluar el cumplimiento de las CDN, en este documento se compara la velocidad anual observada de descarbonización del PIB con la velocidad de descarbonización anual necesaria para cumplir con los objetivos hacia 2030 bajo distintos escenarios. Para esto se requiere conocer el nivel de emisiones esperadas, el crecimiento del PIB y la tasa de descarbonización. Para relacionar estas variables, el nivel de emisiones se recoge en la siguiente ecuación(1):

GEIit = αit * yit

donde GEIt representa las emisiones de GEI, αt representa el monto de emisiones por unidad de PIB producido o intensidad carbónica de la economía, e yt representa el PIB. Los subíndices i y t representan el país i en el año t. De esta manera es posible proyectar el comportamiento de las emisiones de GEI asumiendo hipótesis sobre el dinamismo económico y la intensidad carbónica de cada país. El uso de tasas de crecimiento es útil para el monitoreo de las tasas de descarbonización necesarias y requiere reexpresar la ecuación (1) mediante incrementos, como se muestra en la ecuación (2):

ΔGEIit ≈ Δαit + Δyit

donde Δ representa el cambio porcentual anual de las variables. La tasa de crecimiento de las emisiones equivale a la suma de las tasas de crecimiento de la intensidad carbónica y del PIB. Así, en ausencia de un proceso de desacople de la economía ( Δαit  = 0), las emisiones crecerán a la misma velocidad que el PIB y si se desea mantener un alto crecimiento de la economía y al mismo tiempo reducir las emisiones, es necesario disminuir la intensidad carbónica de la economía (Δαit  < 0).

La ecuación (2) se utiliza para estimar un escenario inercial (BAU), haciendo supuestos sobre la evolución del PIB y la intensidad carbónica para cada país, y posteriormente se agregan los resultados para obtener un resultado regional. Para construir el escenario inercial en este ejercicio se supone que tanto el PIB como la intensidad carbónica de la economía mantendrán su dinámica histórica de 1990 a 2014.

La CDN fija escenarios según el tipo de meta establecida por los países
(incondicional o condicional):

  • En aquellos países que establecieron una reducción porcentual respecto de un escenario inercial, dicha reducción se aplica al escenario BAU calculado en este ejercicio;
  • En aquellos países que presentan una meta de reducción absoluta se estima la reducción propuesta con respecto al año base especificado en cada CDN;
  • Para aquellos países con una meta de reducción de la intensidad carbónica de la economía se calculó la intensidad carbónica objetivo a 2030 y con la estimación del PIB realizada para el BAU se estimó el nivel de emisiones, y
  • Los escenarios ajustados a las metas de 2 °C y 1,5 °C se calcularon como una reducción absoluta del 25% y del 45%, respectivamente, con respecto a las emisiones de 2010 (IPCC, 2018).

Para agregar los compromisos de reducción establecidos por los países
de la región se homologaron los diferentes tipos de compromisos (reducción con respecto al BAU, reducción absoluta y reducción de intensidad carbónica) y los horizontes temporales (2025 y 2030) para generar un escenario BAU a 2030.

Los escenarios incondicional y condicional están calculados estableciendo la meta de reducción para los sectores incluidos en los compromisos y posteriormente se agregaron los sectores no incluidos, para los cuales se asumió una tasa de crecimiento igual al BAU. Para los países con emisiones negativas por cambio de uso del suelo y silvicultura estas se mantuvieron constantes hasta 2030. Los datos básicos se presentan en el cuadro III.1.

 

Cuadro III.1.1 - NDC LAC

Cuadro III.1.2 - NDC LAC

Esta herramienta está en su fase inicial de operación.
Le agradeceremos comunicarse al correo info@ndclac.org si tiene algún inconveniente.

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